Los textos

Los textos que acompañan a las imágenes son también originales de sus autores o han sido elaborados en el Taller.
Sus nombres propios solo aparecerán si así lo deciden.
Tú también puedes participar en nuestro Taller escribiendo un comentario siempre que quieras.


martes

Cuentos de LA MAQUINA DE HACER HISTORIAS


Cuento 1.-  LOS NÁUFRAGOS
La boda estaba a punto de concluir. Ellos estaban felices, y cuando estaban a punto de dar el Si quiero" el barco naufragó. Fue una gran tragedia. Un total de cuatrocientos muertos con dos excepciones: la novia y el novio.
Aún vestidos con sus galas nupciales, llegaron hasta una isla arrastrados por las corrientes. Solo un totem como único rastro de presencia humana.  Después de explorar la isla, se dan cuenta de que está vacía. Por los rasgos del totem deducen que deben encontrarse cerca de las islas Hawaii. Es pequeña, y fundamentalmente arenosa, y deciden quedarse y vivir de lo que puedan pescar y cazando animales pequeños (serpientes ranas...). Piensan que lo mejor que pueden hacer es organizarse una vida cotidiana y vivir con la naturalidad con la que vivirían en su hogar. Aquella isla era su hogar. También sobreviven de su mutuo amor. Tendrían hijos, los educarían bien, vivirían felices.
Mientras tanto quizá les encuentren. O quizá no. (B.)

Cuento 2.- OTRO PLANETA

Un hombre se despierta, se levanta y sale a pasear. Se había despertado en otro planeta. En este planeta no había hombres, todo eran animales. Todo animales. Todo animales.
En el primer encuentro con ellos la comunicación por primera vez fue muy difícil. Todos estaban muy nerviosos. Los animales estaban muy nerviosos.  Con mucha habilidad el hombre consiguió hacer algunos amigos. Pero el hombre quería regresar a su planeta. Los animales no querían que se marchara. Querían que se quedara y les enseñara  cómo buscar comida, cómo echar la siesta, cómo ser humildes.  El hombre quería marcharse, pero los animales no querían que se fuera porque con él habían conocido la amistad. El hombre quería enseñarles a otros hombres. (S.)

Cuento 3.- DESDE MARTE (resumen)

Un marciano trae consigo un enorme tótem desde marte, así como una enorme cantidad de animales marcianos. Juntos arrasaron a todos los seres vivientes de la Tierra.(A,)

viernes

Dando oportunidades al desuso

En lazuBería de Zubietxe somos muy inquietas, muchooooo y desde hace un tiempo le estamos dando vueltas a otro proyecto, pensando cómo hacerlo, si tendría el suficiente interés...
El espacio en nuestro centro de día lo tenemos y, teniendo esta parte atada, nos queda lo más importante: Las ganas.
Es una actividad desde luego, para zubietxe, puesto que nuestra visión de construir, forma parte de este saber hacer, cómo tal, esta actividad es un arte, el arte de convertir lo viejo en nuevo, darle una segunda oportunidad...que al fin y al cabo forma parte de nuestra misión, las posibilidades,
creemos en ellas y nos aferramos de una manera fuerte, poco dubitativa.
Por todo esto,que no es poco, vamos a poner empeño,de la mejor manera posible y de esta forma dar más vida a objetos que a los ojos de sus antiguos caseros ya no tenían...COMENZAMOS!









martes

Arte y justicia social


Todas tenemos el derecho de participar libremente en la vida cultural de la comunidad. Además de ser un derecho, es deseable que así sea. La convivencia cotidiana se vuelve un acontecimiento, una celebración llena de detalles y sorpresas. Una buena manera de hacerlo es la aportación  espontánea, desenfadada, improvisada. Nos hacemos presentes en el vecindario irrumpiendo en las rutinas diarias con algo distinto.



Este tipo de actuaciones constituyen nuestra identidad: alegría, humor, imaginación, generosidad... Son algunos de los valores desde los que trabajamos, valores que compartimos y que  queremos transmitir.




Colaboración, aportación libre, equipo... Arte y educación comunitaria para una pedagogía de la convivencia. El arte como ganancia a favor  de  la salud social.
















lazuBería



El TAZ, Taller de Arte de Zubietxe, se ha cambiado el nombre. Ahora somos" lazuBería"
¿A qué suena   "lazuBería"? A nosotras nos suena a lugar donde se hacen cosas, suena también a patio flamenco, a feria, a alegría... La inspiración nos llega desde experiencias culturales muy distintas y distantes. Una es La Craftería en Valencia: una tienda online. Mas allá de sus productos, las ideas de La Craftería transmiten ternura, delicadeza, son sencillas, invitan a hacer transformaciones sencillas de objetos cotidianos y sobre todo: nos gusta el nombre. Esa mezcla anglo castiza que  se asocia a una terminación compartida con palabras como: churrería, ferretería, tetería, pajarería...cacharrería. Nos suena a lugar animado lleno de gente haciendo cosas, nos suena a las actividades de Zubietxe.  Otra de nuestras inspiraciones para este nombre viene de "hACERIA Aretoa".  "hACERIA Aretoa" forma parte del proyecto Zwap en Bilbao, y es un referente cultural de primer orden. Se dedica principalmente a la creación y  exhibición de artes escénicas en Bilbao. Nos encanta la palabra hACERIA: por un lado alude a un "hacer", y por otro lado alude la actividad industrial tan importante en el pasado de Bilbao y por lo tanto, en su presente.



Así que a nosotras se nos ha ocurrido aunar nuestros esfuerzos, creatividad, imaginación en este lugar común en el que además de recoger las creaciones particulares de las personas que vienen al taller de arte, también recogeremos otras experiencias y otras actividades que tienen lugar en otros espacios y tiempos de Zubietxe. lazuBería, un lugar en Zubietxe para el experimento, la miscelánea de ideas, el mestizaje de medios, mensajes e intenciones. la zuBería, algo como un gran club-laboratorio para probar fórmulas en las que transmitir nuestros valores: subjetividad, trabajo común, humor, derechos sociales, hacer cultura,  y la confianza en que una sociedad más justa y más amable es posible si trabajamos para ello.


la zuBería ofrece espacios de intimidad, para la tranquilidad y la experiencia individual, y sale también a la calle con actividades que intervienen en el barrio, con su gente, en el parque, en la memoria...intervenciones en la imaginación.


¿El uso terapéutico del arte vs. Arte terapia ?



La palabra terapia viene del griego therapeia, que a su vez de therapeuein  que literalmente significa: atender, prestar un servicio, cuidar.   Decir “arte terapia” es decir: poner la creación artística al servicio de alguien que quiere o necesita ser cuidado, atendido. Lo que me gusta especialmente de esto es que sitúa a la creación artística en una actitud, en un lugar social, en una posición que -en mi opinión- es más coherente con la función del arte. El arte deja de ser algo decorativo (vaciado por la banalidad de una mirada idiota: solo interesada en sus asuntos particulares y privados), o crítico con la sociedad (lleno de discurso), y se sitúa al servicio de los cuidados, un término - cuidado - que forma parte de un origen significativo que transciende nuestra humanidad atravesando nuestra genealogía filogenética hasta la gigantesca laguna inconsciente en la que habitamos y que nos habita.
Al situarse en esta esfera, el arte queda cerca de palabras, ideas y ocupaciones afines a su propia naturaleza: crear, crecer, cultivar, sensibilidad, perspicacia perceptiva, intuición, pensamiento, interés y atencíon en lo que se hace, consciencia, conexión, intersubjetividad… representar aquello inabordable para las palabras y capital para el pensamiento y la convivencia: el universo simbólico. El arte se pone en la esfera de los cuidados, con sus prestaciones simbólicas e imaginarias. Los cuidados nos afectan a todos: todos necesitamos ser cuidados en algún momento de nuestra vida, todos cuidamos de algo o de alguien a lo largo de nuestra vida. También decimos: "hay que cuidarse", aludiendo a que hemos de cuidar de nosotras mismas. Los cuidados van mucho más allá de una clínica ( del lat. klinikos: a la cabecera de la cama). Los cuidados sociales tienen que ver también con la educación, con la convivencia ciudadana, con nuestros mayores, con los valores que transmitimos, con la ecología social, con las relaciones con la naturaleza. Los cuidados sociales tienen que ver con el universo simbólico  que vamos diseñando, en el que nos movemos y a cuyos pactos más tópicos llamamos realidad.  Los cuidados tienen también que ver con ir ganando consciencia (y por tanto libertad) sobre todo aquello que permanece ligado al inconsciente, bien sea en su dimensión particular y biográfica,  social o arquetípica.
Este lugar en el que la experiencia del arte se sitúa – que no tiene por qué nombrarse como espacio terapéuticor, este lugar de los cuidados,  entra en crítica discusión con los espacios de poder, porque antepone la dignidad de las personas, es su interés primero (o de los primeros).  Esto  significa una relación sociopolítica distinta para el arte. 
La asociación de las palabras arte y terapia da lugar a una gran fascinación y a los fantasmas más desagradables al mismo tiempo (y puede que en la misma persona).  La vinculación, poner cerca los campos del arte y de la terapia resulta ser muy interesante y aclara una cuestión:  clarificamos que no se trata de la academia del arte lo que tratamos en este territorio de exploración. Lo que tenemos entre manos aquí son procesos relacionados con la producción de nuestras propias imágenes (reconocerlas, inventarlas, estudiarlas, explorarlas,  desmentirlas…), en relación con otras imágenes: sociopolíticas, arquetípicas… y que  estas operaciones nos ayuda en las relaciones que mantenemos  con  nuestra complejidad (psíquica, espiritual, neurobiológica, social, política…).
 A menudo se describe la "arte terapia" como una forma de psicoterapia. Hay todo tipo de enfoques y de formas de referirse a ello. Desde luego: este no es el mío. Pienso que esta forma de hablar deriva de un abordaje que quiere vincularse a la ciencia, al discurso del control. No me parece mal, ni inadecuado que unas sesiones de crear imágenes y objetos , en las que se charla sobre estos procesos y significados pueda acabar pareciéndose a una sesión de psicoterapia (y si la persona responsable de esa reunión en ese momento sabe que eso está pasando y puede manejarlo, mejor que mejor), pero partir de la inversión de los términos siempre me ha parecido una equivocación.
Leyendo a C. G. Jung he conseguido integrar algunas ideas, entre ellas el no necesario conflicto entre arte y arte-terapia.   Para mí este conflicto siempre ha existido en la raíz de los planteamientos que proceden de la psicodinámica. Estos tienen un origen y una vocación científica y dogmática que en mi opinión chocan frontalmente con los procesos de creación artística. El propio proceso psicoanalítico se presenta -si es consecuente con algunas de  las ideas de Freud en relación al arte-  como un ejercicio en sentido contrario al de la creación artística. Se vulgariza y se presenta el psicoanálisis como  capaz de “desmontar”, desvelar, interpretar una creación artística. Esta presunta capacidad es solamente un fantasma, una fantasía, una ficción. Una ficción alimentada por la egolatría narcisista de muchos psiquiatras que se han dedicado a engordar esta misma falacia, llegando a trabajos ridículos e intoxicantes: diagnósticos sobre obras artísticas, patologización de creaciones y otros desmanes derivados de tomar una creación artística por un síntoma.
C.G. Jung invitaba a dibujar y a pintar a sus pacientes como forma de averiguación sobre sí mismos, para un autoanálisis compartido, como llave para la apertura del inconsciente, para acceder a imágenes que pudieran orientar sobre posibles significados. Para Jung, estos significados eran de índole subjetiva indudablemente, pero estaban afectados y condicionados por otras imágenes más universales e incluso transculturales. Esas imágenes que él llamó arquetipos, imágenes arquetípicas de un inconsciente colectivo.
Así que: ¿Arte y/o arte-terapia?
Por un lado tenemos aquello que cada momento de la Historia y cada momento cultural señalan como arte. No es lo mismo lo que era considerado arte en el Renacimiento que lo que se considera arte en el siglo XXI. Tampoco es lo mismo lo que se llama arte en nuestra cultura llamada occidental, que lo que puede señalarse como arte en una aldea de Bolivia.
Por otro lado tenemos esta capacidad universal y transcultural para la producción simbólica. Un suceso que se estudia desde casi todos los ámbitos de las ciencias y de las humanidades: historia, filosofía, semiótica, psicología, antropología, sociología, neurociencias… Esta capacidad es la que nos hace humanos y esta es la capacidad de la que se derivan las culturas.  La capacidad para la creación artística es al ser humano lo que la capacidad para volar es para las aves, con una sola diferencia: hay aves que no vuelan, pero solo los seres humanos que están muy, muy enfermos no pueden crear nada.  Cuando Jung invitaba a sus pacientes a dibujar, no les empujaba hacia el arte en un sentido sociocultural sujeto a la tendencia del momento, sino  que invitándoles hacia el dibujo, el color, la fabricación y la exploración de imágenes propias, subjetivas…ideosincráticas, les proponía una práctica trascendente.
La asociación formal, en una realidad social pactada, entre arte y psicoterapia, se produjo en Inglaterra en los años 60. Allí nació lo que conocemos como “arte terapia”, el nombre de un epígrafe profesional que los ingleses asociaron a las profesiones de la salud. Para obtener este epígrafe profesional construyeron unos sistemas de contenidos académicos muy interesantes que estudian los lugares de encuentro entre lo Art y la Psi. La formación del arte terapeuta profesionalmente reconocida en Inglaterra (también existe un consorcio internacional de universidades que se dedica a la formación en este campo: ECArTE) es muy dura y necesaria sobre todo en el  caso de trabajar en entornos clínicos y/o con personas que padecen situaciones graves. 
Pero el interés entre lo Art y lo Psí se remonta a muchísimo más tiempo atrás, me pregunto si no se remontará al principio de la humanidad.

lunes

La TAZita, tardes de creaciones aventureras.





¡ Hola a todas ! 
El tiempo pasa y nosotras nos deslizamos sobre el tiempo a toda velocidad, como surfistas expertas. Cada vez somos más altas, más guapas, más sabias, más encantadoras...Crecemos, en definitiva. Crecemos, que es lo que tenemos que hacer. Quizá sea nuestra única obligación, y algo a lo que la vida nos empuja con fuerza. Crecemos inventando nuestros propios símbolos, buscando sentido para las cosas, elaborando nuestro propio estilo de participación en la realidad. Esto es lo que hacemos durante toda nuestra vida, y si somos conscientes de que lo hacemos: seremos todo lo felices que podemos ser.






 Los experimentos que hacemos en La TAZita nos informan sobre cómo las técnicas y procedimientos artísticos se ponen a nuestro servicio para el juego más serio: crear. Una vez de que hemos comprendido la importancia de la creación en nuestras vidas, nunca dejaremos de dársela. Esa es la experiencia en la que nos entrenamos en La Tazita: asumir que la libertad que sentimos mientras creamos y porque creamos, es fundamental en nuestras vidas. Esa libertad de la creación nos llevará a otras libertades: libertad de pensamiento (pensamiento crítico); libertad emocional (viviremos nuestros sentimientos con plenitud y con independencia); libertad para amar (amaremos lo que sea y a quien sea según el empuje de nuestros criterios más íntimos y menos influenciables); libertad relacional (nuestra vida social se basará en aquellas experiencias que nos devuelvan una y otra vez los ecos de la libertad que más apreciamos)... 




Y de todo esto, hacemos celebraciones cotidianas. No puede ser de otro modo.
Nos despedimos de La TAZita hasta la próxima. Nos despedimos con merendola, fotos y unas hermosas palabras de Belén:

















 "Sorbito a sorbito de artísticos momentos, este tercer curso de TAZita llega a su fin. Nuestras pequeñas criaturas han estado creando grandes obras. Técnicas muy interesantes, tanto como los resultados obtenidos: collages impresionantes compuestos por pedacitos de muchas cosas: cuerditas, fotografías, telas, desbordante imaginación, etc; monotipos multiformes y multicolores (y yo diría que también multifuncionales, ya os contaré una de las utilidades que he encontrado), máscaras africanas que ocultaban sus caritas a la vez que mostraban capacidades creativas insospechadas; incluso jardines en miniatura introducidos dentro de tarros de cristal y que ahora decoran nuestro salón de casa. El ambiente de TAZita es especial; creo que Helena tiene mucho que ver con ello: su talante, aceptación y capacidad de admiración ante los trabajos de nuestros hijos e hijas, así lo propician. Como madre siento que estoy ofreciendo a mis niñas una oportunidad para encontrarse consigo misma."





















Muchas gracias a todas las personas grandes y pequeñas que habéis participado en esta entrega de La TAZita.  ¡¡ Os esperamos en la próxima !!